Publicado en Feminismo

Hacernos las difíciles

Ayer escuché dos frases de un amigo con quien nunca estoy de acuerdo pero que siempre me hace pensar. Una era “está buscando el amor follando” y otra “a los tíos nos gusta que nos lo pongan difícil”.

Vamos por partes.

Buscar el amor follando

Pues no se me ocurre mejor manera. Es cierto que se puede buscar de otra manera, instalándote Tinder, sentándote en una cafetería con aire lánguido esperando que esa persona aparezca por la puerta y te reconozca, quizá bailando y poniendo ojitos… Maneras de buscar el amor debe haber millones, y seguro que quien lo busca ya las ha probado casi todas. Que cuando queremos algo, las personas solemos ponernos cabezotas.

Pero nunca, nunca se me ocurrirá que buscarlo follando sea una mala opción. Esa intimidad que te da la desnudez, la mirada en el momento justo de correrte, y ese acabar y hacerte una bolita o estirarte, dice mucho. Y antes de enamorarnos, mejor recoger toda la información posible. Toda esa que no se dice tomando unas cañas. Ese erizar de piel, esa mirada de pensar en otro cosa, ese recuerdo a caricia añeja.

Creo que si buscas el amor tienes que hacerlo follando. Se engaña mucho menos. Se pierde el control mucho más. Y el amor trata de eso, ¿no? Sinceridad y dejarse llevar. Pues empecemos por el principio. Y si no estaba en esa boca el amor, cuando menos lo habremos pasado bien, habremos hecho una nueva amistad, tendremos alguien más a quien felicitar el año nuevo.

No le veo el riesgo. ¿Enamorarte en el primer polvo? Mejor que hacerlo en la primera conversación. ¿Follar demasiado en esa búsqueda? ¿Cuánto es demasiado?

Y creo, aunque espero equivocarme, que por ahí iban los tiros en la crítica / preocupada frase “está buscando el amor follando”. Queremos separar sexo de amor, todo el rato. Queremos compartimentar. Si follas una noche, es sexo. A la quinta, ya es un follamigo. Si follas dentro de una relación es amor.

ERROR

Se puede amar por unas horas. Se puede enamorarse al quinto polvo. Se puede follar sin amor tras años de noviazgo.Y esa chica (sí, claro, a mí nadie me ha mostrado su preocupación porque un amigo busque el amor follando, ¿y a vosotras?) folla cuando quiere. A veces se enamora unas horas o unos días, a veces enamora, a veces sólo le pica y otras veces se aburre y ese es el mejor plan. Y encontrará o no el amor, pero mientras tanto se lo pasa coñonudamente, tiene un cutis terso y el día que encuentre el amor no se arrepentirá de todos los polvos que no echó por estar buscándolo mano sobre mano, con mirada lánguida y actitud de mosquita muerta.

Y…. planteemonos también que hay gente que no quiere enamorarse, ni busca el amor, incluso mujeres!!!! oh!!! mujeres cuya meta en la vida no es casarse, ni encontrar pareja, ni siquiera que las quieran. Porque ya se quieren, porque se la suda un futuro haciendo lo que les salga del coño sin dar explicaciones, porque se lo pasan demasiado bien mientras el resto del mundo piensa que buscan el amor.

A los tíos nos gusta que nos lo pongan difícil

Y eso nos lleva a la siguiente frase “a los tíos nos gusta que nos lo pongan difícil”. No me han contado a mí eso otros tíos. Pero bueno, demos por válido que a algunos tíos les gusta que no seas tú misma y que cuando tienes ganas de follártelos finjas que no. ¿En qué momento nos va a interesar a ninguna uno de esos tíos? O sea, a ti te mola que yo sea de una manera, si no lo soy no te molo, pero si finjo serlo sí te molo. Entonces, para molarte, tengo que estar fingiendo todo el rato, porque yo, así tan estupenda y tan maravillosa no te voy. ¿Qué más da entonces que te lo ponga difícil o no, sino te voy a gustar nunca por como soy?

Flavia Banana
Ilustración de la maravillosa Flavita Banana, en breve edita libro, ¡atentas!
A ver, que jugar, las miraditas, el tonteo, los dobles sentidos y así nos da morbo a todo el mundo. De hecho, a veces mola más que a lo que lleva. Pero cada quien tontea a su manera y yo con quien me quiero acostar / ir al cine / tener 5 gatos es con quien le mole mi rollo y me lo siga porque va con el suyo. Que a estas alturas ya tengo suficientes manías y soy ya difícil de por sí como para hacérmelo más.

Yo no veo valor en renunciar a mis deseos y fingir que no los tengo para retrasar algo que me apetece a mí y a la otra persona. Tampoco entiendo qué puede tener de atractivo para alguien que la persona que le gusta, queriendo montárselo con ella, haga como que no. ¿Qué es, en plan: cuanto peor te lo haga pasar antes mejor lo pasarás después? ¿O voy a fingir que puedo ser los dos estereotipos de mujer que te han enseñado a buscar: la santa estrecha y luego la viciosa lujuriosa? Es que no voy a ser nunca ninguna al 100% y más vale que te acostumbres prontito y lo dejemos aquí si no te mola.

 

Pero oye, ya está, a quererse y ser felices, que no es tan difícil una vez nos de chorradas

 

 

 

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